Cognición 4E: pensar con el cuerpo


Durante mucho tiempo hemos entendido la cognición como algo que ocurre dentro de la cabeza: el cerebro recibe información, la procesa y da una orden al cuerpo, que la ejecuta. En esa imagen, el cuerpo es un mero transportista y el entorno, un decorado. La cognición 4E propone otra cosa: que pensar, percibir y actuar no se pueden separar, y que la mente se construye con el cuerpo, en un entorno y en relación con otros.
En una entrada anterior hablamos de embodied cognition. En esta quiero bajarla al suelo de la sala: qué cambia en cómo miramos a un niño, y en lo que hacemos con él, cuando nos tomamos en serio las cuatro E.
Las cuatro E
Encarnada (embodied). La cognición depende del cuerpo concreto que tenemos: su tamaño, su fuerza, sus proporciones y lo que es capaz de hacer.
Situada (embedded). Ocurre siempre en un entorno concreto, que la limita y la posibilita.
Enactiva (enactive). Conocemos el mundo actuando sobre él; la percepción no es una foto que se procesa, sino algo que hacemos.
Extendida (extended). Parte de nuestra cognición se apoya en objetos, herramientas y personas: una cuchara, un andador o la mano de una madre forman parte del sistema.
Encarnada: cada cuerpo nuevo es un problema nuevo
El cuerpo de un bebé cambia más deprisa que el de nadie. Cambian su masa, la proporción entre cabeza y tronco, la longitud de las piernas. Thelen lo mostró con el reflejo de marcha: no desaparece porque madure la corteza, sino, en buena parte, porque las piernas pesan más. Si las sumergimos en agua, vuelve a aparecer.
Para la clínica, esto quiere decir que no basta con preguntarse qué le falta al sistema nervioso. Hay que preguntarse qué cuerpo tiene ese niño hoy y qué problemas le plantea. Un niño que ha ganado peso, que ha dado un estirón o que lleva una férula nueva tiene que volver a resolver problemas que ya tenía resueltos.
Situada: el entorno también hace el desarrollo
Los niños no aprenden a andar en abstracto; aprenden a andar en su casa, en su suelo, con sus escalones y sus alfombras. Adolph lo ha medido: miles de pasos al día, sobre muchas superficies distintas, con caídas constantes. Esa variedad no es ruido, es la materia prima del aprendizaje.
Por eso la pregunta en consulta no es solo qué hace el niño, sino dónde lo hace. Un niño que no se pone de pie en la camilla quizá lo haga apoyado en el sofá de su casa. Y un entorno pobre, sin espacio en el suelo y con muchas horas en hamacas y sillitas, limita lo que el niño puede descubrir.
Enactiva: moverse es conocer
Hay un ejemplo que me gusta mucho. Cuando los bebés empiezan a desplazarse por sí mismos, gateando o con un andador, cambian cosas que no parecen motoras: cómo se orientan en el espacio, cómo siguen la mirada del adulto o cómo reaccionan ante un desnivel. Al moverse, el mundo se les vuelve otro, y ellos aprenden a leerlo.
Otro ejemplo son las manoplas con velcro: bebés de tres meses que todavía no saben coger objetos, con unas manoplas que les permiten «pegarlos», empiezan a mirarlos y explorarlos de otra manera. La acción abre la puerta a la percepción, y no al revés.
Para nosotros, la consecuencia es clara: no hay que esperar a que el niño esté «preparado» para darle experiencias de movimiento. La experiencia es lo que lo prepara. Movilizarlo de forma pasiva no es lo mismo: lo que cuenta es la acción del propio niño, con su intención y sus errores.
Extendida: lo que el niño usa forma parte de él
Un andador, una silla adaptada, un juguete con el tamaño justo o el regazo de su padre no son elementos externos al desarrollo; amplían lo que el niño puede hacer y, con ello, lo que puede aprender. Un niño que se sienta con un buen apoyo tiene las manos libres para explorar, y eso cambia su cognición, su lenguaje y su relación con los demás.
Esto nos obliga a pensar las ayudas técnicas de otra manera. No son una renuncia ni un último recurso: bien elegidas y a tiempo, son una forma de abrir experiencias que de otra manera no llegarían.
Qué cambia en la práctica
Valorar al niño en su contexto. Preguntar, grabar o ver cómo se mueve en casa, en la guardería o en el parque. Lo que vemos en la sala es solo una muestra.
Buscar actividad propia, no movimiento impuesto. El objetivo es que el niño haga, explore y se equivoque, no que repita un patrón que le colocamos.
Diseñar el entorno. Colocar juguetes, alturas y superficies que inviten a la acción que buscamos. A veces, mover una mesa hace más que diez repeticiones.
Pensar en el cuerpo de hoy. Revisar cómo los cambios de crecimiento, peso u ortesis modifican los problemas que el niño tiene que resolver.
Incluir a la familia y a los objetos. Las personas y las cosas que rodean al niño forman parte del sistema que aprende. Trabajar con ellas no es un añadido, es parte de la intervención.
Para cerrar
La cognición 4E no es una técnica ni un método nuevo. Es una forma de mirar que nos recuerda algo que ya intuíamos: que un niño no es un cerebro que hay que programar, sino una persona que aprende a conocer el mundo moviéndose en él, con su cuerpo, en sus lugares y con su gente.
Os dejo la pregunta de hoy: si la mente se construye actuando, ¿cuántas de las cosas que hacemos en sesión son realmente acción del niño y cuántas son acción nuestra sobre él?
Fuentes recomendadas
Newen A, De Bruin L, Gallagher S, editores. The Oxford Handbook of 4E Cognition. Oxford: Oxford University Press; 2018.
Adolph KE, Hoch JE. Motor development: embodied, embedded, enculturated, and enabling. Annu Rev Psychol. 2019;70:141-64. doi:10.1146/annurev-psych-010418-102836
Thelen E. Grounded in the world: developmental origins of the embodied mind. Infancy. 2000;1(1):3-28. doi:10.1207/S15327078IN0101_02
Campos JJ, Anderson DI, Barbu-Roth MA, Hubbard EM, Hertenstein MJ, Witherington D. Travel broadens the mind. Infancy. 2000;1(2):149-219. doi:10.1207/S15327078IN0102_1
Libertus K, Needham A. Teach to reach: the effects of active vs. passive reaching experiences on action and perception. Vision Res. 2010;50(24):2750-7. doi:10.1016/j.visres.2010.09.001
Fundación AISSE. Embodied cognition [Internet]. Granada: Fundación AISSE. Disponible en: https://www.aisse.es/post/embodied-cognition
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